La memoria del sysadmin
// Published On: Jun 24, 2026
#philosophy
El Filósofo san Agustín de Hipona creía que la mente del ser humano era una triada: memoria, raciocinio y creatividad. La memoria como eje para el pasado y recuperarlo en cualquier momento (al presente); el raciocinio para discernir el bien y el mal (entre otros) y actuar en consecuencia; la creatividad, por último, como pilar del pensamiento. La ausencia de alguna de ellas solo puede traer desbalance en la vida del sujeto.
Un amigo que me vió nacer en el terreno de la informática hace casi 20 años me dijo que el plus de un consultor en tecnología era la memoria, la memoria fina para recordar conceptos, comandos, procedimientos, parámetros.
La sustitución de la memoria comenzó con un Google que recupera todo lo que tu desees en la punta de tus dedos; lees algunos de los sitios arrojados y en poco tiempo tienes información funcional para proceder. Ya no necesitas resguardar por mucho tiempo la información en tu memoria permanente, si acaso, en la memoria de trabajo. Olvidas. Comienzas nuevamente con lo siguiente. Primer desbalance: Memoria eterna.
La IA viene con la firme intención de suplir los dos pilares restantes: raciocinio y creatividad (claro, en pañales). Me cuestiono sobre ¿qué es entonces lo que se espera del ser humano? ¿consumidores mansos? ¿lavar los platos mientras la IA me escribe y publica su libro? ¿compras, compras, compras?.
Unos desmemoriados, irreflexivos y mecánicos. La inversión: las máquinas ahora recuerdan, razonan y crean; el humano solo opera, camina, se nutre de silicio.
Por qué escribir desde la memoria y para la memoria
He decido honrar la memoria de un linuxero que su motor era la curiosidad. Hacerlo por sí mismo sin escatimar en profundidad del conocimiento ni los tropiezos. El tiempo y los teclazos le pertenecían sin suponer que era problema emplearlo en lo que le apasionaba. El pago era la aventura de transitar en el mundo de las configuraciones, código, compilaciones, kernel panics, etc;
Estaré escribiendo algunos artículos a la vieja usanza, con el propósito de hacer valer la memoria y la curiosidad.
…mientras Claude Code hace mi trabajo.