Rodrigo Ramos

// Cloud & DevSecOps Architect

Rodrigo Ramos

Online · es_MX

Aprendí a leer en el transporte público

// Published On: Jun 7, 2026

#me

Primeros libros

La mitad de mi vida he sido un lector regular de narrativa, biografías, poesía, etc. Si bien crecí en un espacio done hubo libros a mi alrededor, los visitaba ocasionalmente. No fue sino hasta que comencé a desplazarme para trabajar de una ciudad a otra que me interesé en matar el tiempo entre páginas, como había observado tantas veces a mi madre. Probé con los libros más baratos(los únicos que podía pagar), ediciones de 10 pesos que Gandhi editaba y eran vendidos dentro de los andenes del metro. Como podrás imaginarte, obras clásicas ya muy manoseadas (pero no por ello malas) de hace más de 200 años. Títulos como El Retrato de Dorian Gray, Guerra de los mundos, Mr Hyde, etc.

Segundos libros

Con el paso del tiempo, ambicioné libros más modernos. Así es como llegué al corredor Cultural de Balderas, libros piratas que mi bolsillo lograba sufragar. Fue una bella época, porque me encontré con libros informáticos traducidos al español, los diques de mi formación como profesionista. Encontré a Saramágo, Volpi y algunos otros rockstars que llenaban los aparadores de los best sellers. Un escritor dijo una vez que hay un premio bastante honesto en la piratería: el pirata no tiene interés por un escritor o escritora en particular, se mueve con el interés de lo que la gente quiere (y paga). Un Nobel de los desarrapados.

Terceros libros

Acudía a las librerías del sur de la Ciudad de México. Ahí me encontré con libros más costosos y de todas las disciplinas que podía imaginar. Un nuevo mundo. Comencé a leer a Bolaño, Borges, Cortázar, Sábato, Fuentes; La progresión de títulos también fue en lo técnico, pude sufragar los títulos en inglés que Oreally ofrecía. La idea de conformar una biblioteca aparece por primera vez. Comienzo a urgar en los libros de mis padres, encontrando joyas de la literatura y de las revoluciones que una vez fueron, pero que ya se desdibujaron. “El viaje del Elefante” es el libro que marcó este periodo. ¿Dónde lo habré dejado?…¡Ya lo encontré!.

Cuartos libros

Libros electrónicos. Me hice del lector digital y la curiosidad me embargó por modernizar mis tiempos de lectura, ya no tendría que esperar a acudir a la librería. Inmediato. No pensé, y sigo sin pensar, que uno matará al otro. El libro en papel lleva décadas declarado muerto y ahí lo vemos, en todos lados. Eso sí, los precios se han disparado que me pregunto si no se han convertido en prohibitivos. Regresé a la piratería como una forma de reivindicación de los altos costos. Los libros no tienen por qué costar eso. También regreso al papel, ya no me interesa lo inmediato. La paciencia es un goce.